Cuando era chica no sé quién me dijo que las monjas no se depilaban, que sus vellos, cual vírgenes, permanecían intocables a la maquinita, el calor de la cera, el olor espantoso de la crema depilatoria o el ardor del agua oxigenada y el polvo decolorante.
A colación de esta virginidad vellística debo decir que cuando tenía unos 7 u 8 años vi algo que me impresionó terriblemente, que me hizo tomar conciencia y que me obligó a hacer súplicas y pedirle a mi mamá: depilame, por favor.
Iba a un gimnasio cerca de casa donde la profe era la abuela de unas nenas del barrio.Bastante velluditas, por cierto. Unas mellizas, una más linda que la otra. La más linda, más desenvuelta también, años más tarde tranzaría con el vecino más lindo del barrio. Con lo cual podríamos decir que en lugar de los hombres las prefieren rubias, éste las prefería tipo hombre lobo, porque si bien la chica era bastante linda, hace poco la encontré por el barrio y comprobé que seguía teniendo una sola ceja, en lugar de dos...y bastante gruesas, o gruesa, debería decir. En fin, parece que es cierto que la suerte de las feas, las bonitas la desean.
Bueno, la cosa es que en esta gimnasio mezcla de taller de expresión corporal también había un grupo anterior de viejas chotas que asistían a clases de pseudo yoga para pobres. Ese día yo había llegado antes y con otras chicas esperamos a que la clase terminara en el vestuario. Lo que vi allí se quedó grabado en mi retina para siempre. De repente aparece una señora de las cavernas de unos 60 años que tenía mucho, y cuando digo mucho es realmente mucho, pelo (no podemos llamarlo vello por la cantidad y grosor) en la entrepierna. Si leyeron bien. No estamos hablando de un cavado crecidito producto de un invierno menos coqueto...no, nada de eso, estamos hablando de un impresionante matorral negro y tupido, muy crespo que se escapaba cubriendo gran parte del muslo. Me asusté, tuve miedo de que ahí habitara una especie de monstruo del lago. Y lo peor de todo, esta señora no tenía ni el mínimo empacho en salir en paños menores, era digno de tirarla a una pileta de cera!
Cuando llegué a mi casa, todavía impresionante por esta revelación de la naturaleza me observé las pantorrillas, y ahí caí en la cuenta de lo peluda que yo era. Claro, como todas las nenas de mi edad, los vellitos estaban laaargos, como una pelusa tupida que, avasallante, hacía sombra en la piel blanca. Algunas zafaban porque los tenían rubios, pero como en otras oportunidades tuve que reconocer que ése no era mi caso. Mis vellos hacían un efecto de pollerita hawaina en la pierna. Y ahí nomás empezó nuestra relación, la de los métodos anti-pelo y yo.
Las primeras experiencias fueron con polvo decolorante y agua oxigenada de 20 volúmenes. Los vellos quedaron blancos, se notaban menos, pero ahí estaban, albinos. Y al cabo de una semana más o menos los tenías ahí necesitando urrrgente una carmela, con sus raíces nuevamente negras.
Hablando con una amiga recién sobre el tema que nos ocupa me decía: suerte que entre la pollera o el jumper y las medias hasta la rodilla disimulábamos y yo pensé ¿quién dismulaba? ¿y qué cosa???? vamos por parte:
1) El jumper siempre me quedó muy mal. Es que realmente es muy antiestético, de sarga, o sea esa tela gruesa y picosa pensada por presidiarias alemanas, donde hace realmente frío y el gris hace conjunto con el paisaje. De la confección ni hablemos, con tablas, realmente desfavorecedoras para gordas, tetonas y petizas (casualmente mi incipiente forma corporal) y para rematar, con un cinturonazo grueso...pero quién hace los uniformes escolares, ¿¿¿el enemigo??? Las colegialas, que supuestamente son un modelo de erotismo, ¿a quien calientan realmente?, q¿ué colegialas?, porque las de mi colegio seguro que no, porque el uniforme era muy feo, tanto que nos hacía poner de mal humor, como a las azafatas de Iberia el suyo.
2) Debajo del jumper el uniforme tenía una horrenda camisa color caqui (y creo que es claro que el color caqui tiene una fuerte referencia a la caca, y la caca es marrón, pero ésta era una caca clarita como de lactante), para rematarla un corbatín marrón oscuro.
3) El zapato tipo canadiense (qué feo insultar a los canadienses atribuyéndoles semejante modelo ortopédico) no es lo que digamos el primo hermano de un stiletto, por lo contrario es un zapato bastante masculino.
4) Y los vellos terminaban de completar el cuadro: al tenerlos también en la rodilla (cómo explicar entonces la frase hecha que dice "más pelado que rodilla fuera del agua") y el bigotito peluza del bozo, ¿me explican cómo lograr una imagen de femeneidad sustentable???
La depilación era un camino de ida...¡Gracias a Dios! No aguantaba más, cada vez que podía era un: mamá depilame por favorrrr
Y lo logré, compramos cera vegetal, que se suponía que era más suave, calentamos en la cocina y comenzamos. Era milagroso ver la piel descubierta de aquella selva. Y entonces, ¿no estaba sucia? ¿no era sombría?
Pero un día tuve la pésima idea, sí tengo muy malas ideas seguido, de llamar a una amiga de mi mamá que depilaba a domicilio. Qué canchero, qué moderrrno, qué europeo, pensarán. Pero no, ni moderno, ni europeo, ni un carajo. La señora se apareció con una latita con cera negra que me hacía dudar de si estaba colada (qué horror, si, si, posiblemente con pelos de una fulana). Y una, señoras, se somete....Acá no termina, lo peor se avecinaba, si, si, justamente, cuando hablando de vecinos descubrí, a los días, de que por la ventana de la cocina se veia perfecto, a pesar de las cortinas, el interior de la cocina de la casa de mi mamá, donde había sido la sesión de tortura depilatoria. ¿Entonces el vencino de enfrente ese día no sea reia solamente porque es medio infradotado?
5 comments:
jaaaaaaa.... excelente!!! perdón pero... y la tira de cola? eso da para un post aparte no?? jajaja. Besos Lau.. me has hecho reír! siendo las 23:50 me has hecho terminar el jueves con una sonrisota.
ajajajajajajajajaajajaja...sos lo más!!!!
A mí me pasó algo parecido pero distinto... un flaco q laburaba en el local de al lado del q laburaba yo y estaba bueníííísimo... y con Andi y las compañeras de ella siempre le gritábamos "Potrooo!" cuando pasaba por delante de mi vidriera... El tema es q nosotras estábamos creídas que aquello era el Cono del Silencio, pero un día se nos ocurrió chequear y de afuera se oía todo!!! Papelon!
Maravilloso!!!Muy bien!!! Derrumbando mitos eróticos y generando pesadillas!! Porque hablando de pelos...: la descripción de la viejita de tu gym, me los puso de punta!!
Cuánta gente debería "chocarse de frente" con una piscina de cera!!!!
Moooy bueno amiga.
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